Al principio de la dinastía, bajo el reinado del faraón Nebka, Memphis se convirtió en la residencia permanente. Dyeser, su sucesor, está considerado como el gobernante más importante de esta dinastía, y el fundador del Imperio Antiguo. Su tumba es bien conocida: la pirámide escalonada de Saqqara, construida por Imhotep. El siguiente rey fue Sejemjet. Su tumba se comenzó a construir cerca de la de Dyeser, pero nunca llegó a terminarse. En la época de estos monarcas se abrieron las primeras minas del Sinaí dedicadas a la explotación de cobre y turquesa. El rey Nebka y sus sucesores aparecen representados en relieves cerca de las minas de Uadi Maghara. Tras el breve reinado de Jaba (pirámide escalonada sin terminar cerca de Zawayet el-Aryan, al norte de Memphis), se inició la lucha por el trono entre varios pretendientes. Finalmente, Huni se alzó con la victoria. Construyó una fortaleza en la isla de Elefantina, cerca de la primera catarata y extrajo granito de las canteras de Asuán para la elaboración de estatuas y para la construcción de su templo funerario. Posiblemente construyó también la pirámide de Meidum.